sábado, 3 de julio de 2010
viernes, 2 de julio de 2010
El castillo de la triste Condesa.
El castillo de la Triste Condesa se encuentra en el casco urbano de la villa de Arenas de San Pedro, a 86 kilómetros de Ávila, en las inmediaciones de la Sierra de Gredos. Se eleva junto al río Arenal, afluente del Tiétar, en la parte más baja de la población y se asienta sobre las rocas graníticas sin cimentación alguna, y defendiendo el puente sobre el río.
Fue construido entre 1393 y 1423 por el condestable Don Ruiz López Dávalos, que fue desterrado en 1422 por el rey. Un año más tarde pasó a la familia Pimentel. El segundo conde de Benavente dio la fortaleza en dote a su hija doña Juana Pimentel que se casó con Don Álvaro de Luna en 1432. El marido de doña Juana Pimentel murió ajusticiado por el rey Juan II en 1453, y desde ese momento el castillo comenzó a conocerse por Castillo de la Triste Condesa. El castillo, tras largos pleitos, siguió en manos de la Triste Condesa. Por su extraordinaria posicion estrategica y geografica, fue durante la reconquista fortaleza fronteriza que guardaba el unico paso que cruzaba la sierra de Gredos por un puente a orillas del palacio. Por este motivo fue un importante punto de contencion del avance islamico en la peninsula. En 1809 durante la Guerra de la Independencia, los franceses utilizan el castillo como fortaleza. Una partida de 24 soldados franceses son asesinados en las cercanías. En represalia, son degollados 30 vecinos del pueblo, y se incendian el castillo, ayuntamiento, el convento de agustinos y más de 300 casas. En 1838 vuelve a servir esta vez como fortaleza de las tropas Isabelinas, el 22 de junio de 1838, una facción carlista, partiendo de los montes de Gavilanes y en número de 500 hombres al mando del cabecilla Blas García «Perdiz» asalta y quema el castillo. Durante la guerra civil fue fortaleza republicana hasta septiembre de 1936 que con la toma de los nacionales y terminada la guerra fue la ultima vez que sus murallas dieron cobijo a soldados.
Es un castillo de estilo gótico con planta cuadrada rematado por un parapeto almenado. Posee cubos circulares en las esquinas y tres cubos macizos rectangulares en los lienzos. Al interior se accede a través de dos puertas, una se encuentra en el lado este junto a la torre del homenaje. Las crujías del patio de armas fueron destruidas para habilitarlo como cementerio. Este patio tuvo dos pisos con bastantes habitaciones residenciales.
La torre del homenaje, que se levanta 10 metros por encima de los cubos, tiene planta rectangular y se encuentra rematada con almenas. Se divide en cuatro pisos. En los dos últimos presenta una serie de dobles ventanas defendidas por un balconcillo.
Posee más aspecto de palacio que de fortaleza, y sirvió de modelo al castillo de Valdecorneja, situado en el Barco de Ávila.
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Fue construido entre 1393 y 1423 por el condestable Don Ruiz López Dávalos, que fue desterrado en 1422 por el rey. Un año más tarde pasó a la familia Pimentel. El segundo conde de Benavente dio la fortaleza en dote a su hija doña Juana Pimentel que se casó con Don Álvaro de Luna en 1432. El marido de doña Juana Pimentel murió ajusticiado por el rey Juan II en 1453, y desde ese momento el castillo comenzó a conocerse por Castillo de la Triste Condesa. El castillo, tras largos pleitos, siguió en manos de la Triste Condesa. Por su extraordinaria posicion estrategica y geografica, fue durante la reconquista fortaleza fronteriza que guardaba el unico paso que cruzaba la sierra de Gredos por un puente a orillas del palacio. Por este motivo fue un importante punto de contencion del avance islamico en la peninsula. En 1809 durante la Guerra de la Independencia, los franceses utilizan el castillo como fortaleza. Una partida de 24 soldados franceses son asesinados en las cercanías. En represalia, son degollados 30 vecinos del pueblo, y se incendian el castillo, ayuntamiento, el convento de agustinos y más de 300 casas. En 1838 vuelve a servir esta vez como fortaleza de las tropas Isabelinas, el 22 de junio de 1838, una facción carlista, partiendo de los montes de Gavilanes y en número de 500 hombres al mando del cabecilla Blas García «Perdiz» asalta y quema el castillo. Durante la guerra civil fue fortaleza republicana hasta septiembre de 1936 que con la toma de los nacionales y terminada la guerra fue la ultima vez que sus murallas dieron cobijo a soldados.
Es un castillo de estilo gótico con planta cuadrada rematado por un parapeto almenado. Posee cubos circulares en las esquinas y tres cubos macizos rectangulares en los lienzos. Al interior se accede a través de dos puertas, una se encuentra en el lado este junto a la torre del homenaje. Las crujías del patio de armas fueron destruidas para habilitarlo como cementerio. Este patio tuvo dos pisos con bastantes habitaciones residenciales.
La torre del homenaje, que se levanta 10 metros por encima de los cubos, tiene planta rectangular y se encuentra rematada con almenas. Se divide en cuatro pisos. En los dos últimos presenta una serie de dobles ventanas defendidas por un balconcillo.
Posee más aspecto de palacio que de fortaleza, y sirvió de modelo al castillo de Valdecorneja, situado en el Barco de Ávila.
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Habia una vez un pais llamado España.
Con la aprobación de la sentencia del Estatut de Cataluña por parte del Tribunal Constitucional, ha llegado la hora que todos temíamos y ansiábamos al mismo tiempo: España, se ha apagado. Debido a la cobardía de algunos, las mentiras de muchos, y la traicion de todos, era un hecho inevitable, casi científico, que tendría que ocurrir más tarde o más temprano.
Pero lejos de dejarnos llevar por la tristeza y el abatimiento, ¡Alegremosnos!. Alegremosnos, ¡Porque ha llegado la hora de actuar!
España se ha apagado, pero aun queda una pequeña chispa del gran fuego de antaño. Debemos preservar esa chispa, pues bien sabido es que los grandes incendios nacen de pequeñas chispas. En el momento que se apague definitivamente, es imposible que vuelva a renacer el fuego.
De nuevo, como en otras épocas, la juventud nacional, y quizá por última vez, ha sido llamada a defender la más noble de las causas.
Sin lugar a dudas, nos preparamos para la batalla final. Decía José Antonio, que nuesta misión es difícil hasta el milagro, ¡pero nosotros creemos en ese milagro!. Los últimos hijos de España, emprendemos un camino difícil y tortuoso, cuyo final es un terrorífico precipicio donde la muerte está asegurada. Nos da igual, tenemos una misión histórica que cumplir, y lo haremos porque el destino nos ha elegido para ello. Iniciamos una dura lucha sin cuartel y juramos que si España ha de morir, nosotros nos encargaremos de darle la muerte más dulce y honrosa posible. La muerte que se merece.
¿Podrán contar nuestros hijos que sus padres resistieron a la muerte de España? o ¿Quizá no se atrevan a hablar de nosotros por vergüenza? De nosotros depende.
Antonio de Castro
Ojala hubiese cojones para llevar a cabo esto.....otro gallo cantaria, es mas , ni siquiera hubiesemos llegado a esta situacion. Estamos ante la muerte de España tal y como la conocemos, ya que lejos de ser la nacion que conquisto el mundo somos la corrala de unos hijos de Marx.
Europa tiende a unirse y España a separarse. Algun dia nos rasgaremos las vestiduras y
lamentaremos oir:¡¡ESPAÑA HA MUERTO, VIVA ESPAÑA!! Y la culpa sera nuestra... España vencio ya al Islam y al separatismo en anteriores ocasiones. Hoy, el Islam tiene a "nuestro gobierno" de rodillas, y los separatistas se preparan para su victoria.
Pero somos campeones de Europa de futbol, Villa es una maravilla, Nadal sigue triunfando y Gasol da mucho que hablar en la NBA. Mientras todo esto continue asi, aunque tengamos que vivir bajo un puente y comer mierda.... EXPAÑA VA BIEN.
Pero lejos de dejarnos llevar por la tristeza y el abatimiento, ¡Alegremosnos!. Alegremosnos, ¡Porque ha llegado la hora de actuar!
España se ha apagado, pero aun queda una pequeña chispa del gran fuego de antaño. Debemos preservar esa chispa, pues bien sabido es que los grandes incendios nacen de pequeñas chispas. En el momento que se apague definitivamente, es imposible que vuelva a renacer el fuego.
De nuevo, como en otras épocas, la juventud nacional, y quizá por última vez, ha sido llamada a defender la más noble de las causas.
Sin lugar a dudas, nos preparamos para la batalla final. Decía José Antonio, que nuesta misión es difícil hasta el milagro, ¡pero nosotros creemos en ese milagro!. Los últimos hijos de España, emprendemos un camino difícil y tortuoso, cuyo final es un terrorífico precipicio donde la muerte está asegurada. Nos da igual, tenemos una misión histórica que cumplir, y lo haremos porque el destino nos ha elegido para ello. Iniciamos una dura lucha sin cuartel y juramos que si España ha de morir, nosotros nos encargaremos de darle la muerte más dulce y honrosa posible. La muerte que se merece.
¿Podrán contar nuestros hijos que sus padres resistieron a la muerte de España? o ¿Quizá no se atrevan a hablar de nosotros por vergüenza? De nosotros depende.
Antonio de Castro
Ojala hubiese cojones para llevar a cabo esto.....otro gallo cantaria, es mas , ni siquiera hubiesemos llegado a esta situacion. Estamos ante la muerte de España tal y como la conocemos, ya que lejos de ser la nacion que conquisto el mundo somos la corrala de unos hijos de Marx.
Europa tiende a unirse y España a separarse. Algun dia nos rasgaremos las vestiduras y
lamentaremos oir:¡¡ESPAÑA HA MUERTO, VIVA ESPAÑA!! Y la culpa sera nuestra... España vencio ya al Islam y al separatismo en anteriores ocasiones. Hoy, el Islam tiene a "nuestro gobierno" de rodillas, y los separatistas se preparan para su victoria.
Pero somos campeones de Europa de futbol, Villa es una maravilla, Nadal sigue triunfando y Gasol da mucho que hablar en la NBA. Mientras todo esto continue asi, aunque tengamos que vivir bajo un puente y comer mierda.... EXPAÑA VA BIEN.
jueves, 1 de julio de 2010
1 DE JULIO DE 1898
En el deseo de tomar cuanto antes Santiago de Cuba, el ejército estadounidense recibió orden de atacar la línea defensiva española para romperla y ocupar la ciudad. Los objetivos eran las posiciones fortificadas de El Caney y San Juan. Los americanos creían que eran parte de la línea principal de defensa de la ciudad y su captura obligaría a los españoles a la rendición inmediata. El día 1 de julio de 1898, la división del general Lawton recibió orden de marchar contra El Caney. El grueso del ejército invasor se dirigió contra las posiciones que defendían San Juan. Entre ellas destacaba la posición colocada en la loma del sistema defensivo desde la que se podía hacer fuego sin gran riesgo para sus defensores. 20.000 soldados americanos se despliegan frente a la posición española apoyados por 12 cañones Hotchkiss de tiro rápido. Enfrente están apostados 1700 españoles pertenecientes a los regimientos Asia, Talavera, Puerto Rico y Constitución y a la marina. Su única artillería son dos modernos cañones Krupp de tiro rápido. Mientras la infantería española usa los fusiles Máuser de gran precisión y alcance, los americanos usan los anticuados fusiles Rémington.
Al amanecer del día 1 de julio se oye el fragor del combate en dirección a Caney. Shafter da orden de atacar San Juan. Las divisiones de los generales Wheeler y Kent comienzan el despliegue apoyados por la Brigada Summer que intenta cruzar el Río San Juan para envolver las posiciones defensivas. Los españoles observan el despliegue y el general Linares ordena reforzar la loma de San Juan con una compañía del regimiento Talavera y la posición de Canosa con otra compañía del regimiento Puerto Rico.
A las 6'30 horas, la batería americana al mando de Grimes abre fuego contra las defensas españolas en la Loma. El general Linares manda otra compañía de refuerzo. La guarnición española en la loma es de 300 hombres al mando del Coronel Vaquero. Desde un globo cautivo los estadounidenses dirigen el fuego de la artillería y el avance de las tropas a través de la manigua. La artillería española, al mando del coronel Díaz Ordóñez, se despliega en la loma de San Juan y, desde allí, contrarresta el fuego de la artillería americana. Sus disparos silencian durante un buen rato los cañones enemigos a pesar de que tenían el sol de frente y los cañones americanos estaban escondidos entre la vegetación de la manigua. La razón era que los españoles usaban pólvora sin humo, mientras que los estadounidenses emplean pólvora negra que deja rastro al disparar.
La división de Wheeler avanza en formación cerrada y con dificultad entre la vegetación. Las trincheras españolas hacen un fuego denso y continuado que causan decenas de muertos y heridos. Una maniobra de la división Kent, que logra enlazar con la brigada Summer, permite agilizar el avance americano amenazando el flanco español. La caballería estadounidense cruza el Río San Juan para intentar enlazar con la división Lawton a la que se suponía ya avanzando después de tomar El Caney. Pero los 6.500 hombres de Lawton seguían fijados frente a esa posición por 549 españoles. A las 11, la batería Grimes vuelve a abrir fuego sobre la Loma de San Juan. Por segunda vez es silenciada por la artillería española. Los cañones del coronel Díaz Ordóñez apuntan ahora contra el globo cautivo desde el cual eran observadas las posiciones españolas. Al cuarto disparo el globo cae desinflado. Para continuar leyendo haz clic en este enlace
miércoles, 30 de junio de 2010
Para inscribir tu equipo en el torneo o asistir como público escribe a cadiz@respuestaestudiantil.org
Respuesta Estudiantil
Guerrilleros españoles en la guerra de la independencia.
Desde mediados de 1809, a medida que los fracasos militares dejaban al país en manos francesas, se extendió la guerra popular, motivada por estímulos que iban desde los sentimientos patrióticos, religiosos, hasta la necesidad de oponerse al pillaje enemigo. Las guerrillas eran incapaces de acciones masivas, aptas para batir al ejército invasor. Sólo atacaban cuando eran superiores y, ante fuerzas mayores, huían sin comprometerse. Sin enfrentamientos directos con el enemigo, sus acciones más frecuentes eran las emboscadas a destacamentos,el asalto a convoyes y la intercepción de correos. Sus jefes fueron casi siempre hombres salidos del pueblo (Espoz y Mina, El Empecinado, el cura Merino),aunque no faltaban algunos oficiales jóvenes (Porlier, Miláns del Bosch, Manso). Su sostenimiento era sencillo, pues buena parte del armamento y vestuario se lograba con las presas tomadas al enemigo y, al combatir en terreno propio, contaban con el apoyo masivo de la población, a la que mantenían en su actitud de resistencia. Por otra parte, perseguían y castigaban a los colaboradores del enemigo y desorganizaban los servicios franceses de retaguardia. Prestaron inapreciables servicios de información y cobertura a los ejércitos regulares, cuando éstos pudieron salir nuevamente a campaña. Su actuación masiva entretuvo gran cantidad de tropas enemigas que, de otro modo, se habrían empleado contra Cádiz o Torres Vedras.
LOS GUERRILLEROS practicaban un tipo de lucha distinto al que conocía el ejército napoleónico. Era una actuación campesina y primitiva: cruel, barata y eficaz. Cuando los franceses se extendían en una región para perseguirles, los destacamentos franceses perdían fuerza y estaban expuestos a las emboscadas. Cuando se concentraban, el territorio volvía a manos de los guerrilleros. Las partidas, de organización sencilla, se diseminaban fácilmente cuando aumentaba la presión enemiga. Y volvían a reunirse si disminuía. El poder central comprendió la importancia de este tipo de guerra, que llegó a contar con más de 30 000 combatientes organizados en partidas diversas y con jefes locales; d más importante de los cuales, Espoz y Mina, logró encuadrar 8000 hombres y controlar Navarra y parte de Aragón y la Rioja. Así, se publicó un Reglamento de Partidas y un decreto regulador del Corso Terrestre, en 1809. Pero las disposiciones oficiales no incidieron en la institución guerrillera, verdaderamente autónoma de los poderes públicos-ineficaces frente a los invasores-, mientras la guerrilla popular era la única fuerza que se les oponía.
EL GUERRILLERISMO ESPAÑOL fue uno de los primeros ejemplos de la participación generalizada en la guerra. Fenómeno desconocido en el absolutismo típico de la historia contemporánea. La guerra permitió la extensión de las ideas patrióticas y de la soberanía nacional.
Desde el punto de vista militar guerra irregular no era un hecho independiente. Había sido practicada por cuantas poblaciones, desde la antigüedad, se oponían a un ejército invasor. Lo realmente nuevo consistió en animar a los jóvenes guerrilleros y a la población a que colaborara con ideales que mantuvieran viva la rebelión.
Fuente: Boinasverdes.org
LOS GUERRILLEROS practicaban un tipo de lucha distinto al que conocía el ejército napoleónico. Era una actuación campesina y primitiva: cruel, barata y eficaz. Cuando los franceses se extendían en una región para perseguirles, los destacamentos franceses perdían fuerza y estaban expuestos a las emboscadas. Cuando se concentraban, el territorio volvía a manos de los guerrilleros. Las partidas, de organización sencilla, se diseminaban fácilmente cuando aumentaba la presión enemiga. Y volvían a reunirse si disminuía. El poder central comprendió la importancia de este tipo de guerra, que llegó a contar con más de 30 000 combatientes organizados en partidas diversas y con jefes locales; d más importante de los cuales, Espoz y Mina, logró encuadrar 8000 hombres y controlar Navarra y parte de Aragón y la Rioja. Así, se publicó un Reglamento de Partidas y un decreto regulador del Corso Terrestre, en 1809. Pero las disposiciones oficiales no incidieron en la institución guerrillera, verdaderamente autónoma de los poderes públicos-ineficaces frente a los invasores-, mientras la guerrilla popular era la única fuerza que se les oponía.
EL GUERRILLERISMO ESPAÑOL fue uno de los primeros ejemplos de la participación generalizada en la guerra. Fenómeno desconocido en el absolutismo típico de la historia contemporánea. La guerra permitió la extensión de las ideas patrióticas y de la soberanía nacional.
Desde el punto de vista militar guerra irregular no era un hecho independiente. Había sido practicada por cuantas poblaciones, desde la antigüedad, se oponían a un ejército invasor. Lo realmente nuevo consistió en animar a los jóvenes guerrilleros y a la población a que colaborara con ideales que mantuvieran viva la rebelión.
Fuente: Boinasverdes.org
Españoles en La Legion extranjera francesa.
Joaquín Mañes Postigo
Este libro tiene un título claro, y el contenido hace justicia al mismo. Es el relato detallado, en base a las fuentes disponibles, de la presencia española en la legión extranjera. Comienza, magníficamente, con los Españoles de Napoleón Bonaparte, y llega hasta los últimos españoles que aún hoy combaten bajo el emblema de La Legion. Es la recopilación de los datos obtenidos por el autor en una labor de investigación notable para identificar y cuantificar a los miembros españoles de la legión. Y sin dejarse engañar por las declaraciones grandilocuentes, y acudiéndo a los datos fríos y estadísticos, ¡cuánta épica encierra este libro! Españoles en la guerra de Crimea, Españoles librándo batalla salvaje en los campos de Magenta, tiñendo los campos de trigo con su sangre, Españoles en la guerra franco-prusiana de 1870… ¿Cómo podía estallar una guerra sin españoles participando en ella?
¡Gibraltar!, ¡Gibraltar!
¡Gibraltar!, ¡Gibraltar!,
avanzada de nuestra nación.
¡Gibraltar!, ¡Gibraltar!,
punta amada de todo español.
A mi Patria le robaron,
tierra hispana del Peñón,
y sus rocas hoy hollaron
con el asta de un extraño pabellón
Pero suenan los clarines
y se escucha ya el redoble del tambor,
y por todos los confines
se oye el grito de que seas español.
¡Adelante, por España!,
que si en Rusia ya triunfó mi División,
no es bastante nuestra hazaña
si es inglesa la bandera del Peñón.
¡A la líd!, ¡Con valor!
¡Empuñemos de nuevo el fusil!
¡A luchar!, ¡Con valor!,
Que en tus rocas sabremos morir.
Las escuadras falangistas
de mi heroica División
lucharán porque tu existas
al amparo de mi santo pabellón.
Si en trincheras comunistas
la bandera roja y negra yo planté,
aunque muera en tu conquista
en tus rocas mi estandarte clavaré.
¡Adelante, por España!,
Que si en Rusia ya triunfó mi División,
no es bastante nuestra hazaña
si es inglesa la bandera del Peñón.
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